viernes, 29 de octubre de 2010

VIAJE AL CENTRO DEL PASADO


Una vez más, como hace veinte años atrás, estoy emprendiendo un viaje al pasado.
Sabían que hay un lugar donde habita nuestro pasado?
Dicen que tenemos esparcido nuestro pasado por doquier. El pasado habita en cada casa, en cada esquina, en cada persona que dejamos atrás en nuestra vida.
El pasado se queda encadenado a lugares donde fuimos felices o sufrimos.
Los recuerdos tapizan los sillones, empapelan las paredes y asfaltan las calles que transitamos. El pasado ronda lugares que tuvieron vida, nuestra vida…y ahora son solo historia.
Estos lugares son tan mágicos, que cuando volvemos a ellos, los recuerdos siguen ahí esperándonos, para darnos un golpe a la memoria y recordarnos lo que fue…
Cuando somos chicos, solo vemos el futuro, pero a determinada edad, el pasado es el contrapunto de una riña constante con el futuro. Cuando sentimos que nos estamos equivocando, cuando creemos que antes estábamos mejor, cuando tenemos miedo de lo que vendrá.
Cuantas veces hice este viaje para no desprenderme de mi pasado? Una vez por semana…cada quince días…una vez por mes, hasta que las raíces se estiran demasiado. A veces se cortan y otras veces nos atan para siempre.
Este es un nuevo viaje a lo que fui. A quien era hace veinte años, cuando creía que el amor era la única salida a la felicidad, cuando todo a mí alrededor era luminoso y blanco.
Llevo en mi viaje una valija vacía, porque quiero llevar conmigo a mi regreso pequeñas partes de ese pasado que quiero conservar, para después cerrar la puerta para siempre y nunca volver.
Voy a buscar los recuerdos escondidos en la casa de la abuela, para poder terminar por fin de escribir el cuento que hace ocho meses tengo abandonado y así también poder espantar algunos de los fantasmas que me acechan.
Quiero también llevarme de regreso a ese chico bueno y amable que fui, el que me dijo una vez mi abuela que yo había sido, el que se volvió malo y contestador, el que la ciudad había endurecido y golpeado. Ese chico que hace un par de años se volvió al pueblo porque se enojo conmigo.
Voy a tratar de convencerlo de que yo sin el no puedo vivir, que es el que me abre las puertas que yo cierro, que es el que me hace ver lo bueno que hoy no puedo distinguir, que es un buscador incansable del amor, que es mi hermano y la parte que me falta. Y que el tampoco podría vivir sin mi en este mundo nuevo, porque moriría agobiado por el egoísmo de la gente. El mismo al que voy a pedirle perdón y tratar de llevarlo conmigo para vivir juntos, para que me de todo el amor que tiene guardado y yo toda la protección que puedo brindarle con mi dureza y mi oscuridad.
Cuantas veces podemos abrir y cerrar las puertas de la memoria? Cuantas veces podemos volver atrás y borrar los errores del pasado o reconocer los logros?
Cuantas veces podemos sentarnos a mirar nuestra imagen en el espejo y encontrar que seguimos siendo los que éramos…
El pasado es un tema recurrente en mi literatura y por mas que a veces diga, jure y perjure que se termino, se muy bien que el pasado nunca se borra. Muchas veces para bien y otras para mal…El pasado siempre se trasforma en una enseñanza. Es lo que fuimos, lo que somos y lo que seremos.

3 comentarios:

Aleja dijo...

Es cierto Corazon, todo cambia y todos cambiamos...pero tranquilo...no te agobies... el jueves, vi q estan mas unidos q nunca,seguramente es la buena esencia q los mantiene asi. Me encanta leerte.
TQM

Pajarito dijo...

para vivir el presente necesitamos reconciliarnos con nuestro pasado, sentirnos tan flojitos y livianos que podremos llevar todo lo que nuestro futuro nos provea...
Hay y hubo de todo en este mundo pero lo único q te reconforta hoy y siempre es el amor autentico.
Deseo que ese sea tu guía, tu hno del corazón.
Te quiero Pablis(y al hnito que estoy conociendo tambien!!) :D

mami dijo...

hijo querido cuantas palabras bonitas estoy leyendo, que me hacen llorar, siento un nudo inmenso en la garganta, y hasta cierto punto yo tambien soy culpable de ese pasado que te hace tanto daño como el que yo me traje en mi valija cargada de sueños rotos y pedacitos de vida plasmadas en viejas fotos que conservo como unico eslabon con esa casa, te amo con mi vida, vos lo sabes, y nunca pero nunca dejare de amarte ,tu mami