
Despertar duele. La conciencia de estar aquí otra vez lentamente se materializa.
El despertar nunca me gusto Nunca he saltado de la cama con una sonrisa como Jim.
A veces quería trompearlo, estaba tan feliz en la mañana.
Le decía sólo los tontos agradecían el día con una sonrisa, sólo los tontos escapaban
a la simple verdad, de que ahora no es sólo ahora. Es un simple recordatorio de que es un día más que ayer. Un año más que el año pasado. Y que tarde o temprano llegará.
Me lleva tiempo por la mañana convertirme en George. Y de ajustar lo que se espera de George. Una vez vestido y dado el toque final, obtengo un hombre que es un poco duro
pero casi perfectamente George.
Yo sé el papel que debo desempeñar. Mirando al espejo contemplándome. No es sólo una cara sino la expresión de un predicamento. Tratemos de llegar al final de este maldito día. Un poco de melodrama, creo.
Por otra parte, mi corazón está roto. Parece como que me hundo, ahogado. No puedo respirar. Un momento... se detuvo.
No estás listo para vivir en una casa de cristal .Tu eres el que dice que somos siempre invisibles. No quise decir exactamente eso.
Siento por primera vez en mi vida que no puedo ver mi futuro. Cada día pasa como una niebla.
Pero hoy decidí que será diferente.
Este es el maravilloso speech que inicia la primer película del diseñado Tom Ford. Seguramente quiso cerrarles la boca a todos los q predijeron que seria un mal film de un diseñador caprichoso. Pero ha logrado una maravilla, desde la elección de los actores (Colin Firth y Julianne Moore) en dos papeles memorables, una estética perfecta pasando por la luz, la escenografía de época y la música, que podrían tildarse de extremadamente Fashion y snob, opacadas por una historia oscura, melodramática y opresiva. Haciendo que este film quede totalmente equilibrado, más allá de que les guste o no la historia.
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