domingo, 9 de noviembre de 2008

PASADOBASURA

Alguna vez se imaginaron al pasado transformado en basura y tirado a la calle para sacarlo de nuestras espaldas, de nuestras casas, de nuestras vidas?
A veces acumulamos recuerdos, nos aferramos a cosas que nos vinculan a alguien que no está, objetos de valor sentimental y cosas que guardamos por las dudas,aunque de lo único que no hay duda es que nunca las volvemos a usar.
Soy de las personas que guardan ,recortes, cuadernos, revistas, los flyers que junto en los viajes, agendas terminadas y sin terminar, recibos, notas, tarjetas, cartas (objeto de museo por excelencia), trabajos de la facultad, alguna campera vieja, zapatos...todo, todo, quizás porque me resulta difícil desprenderme.
El fin de semana pasado decidí poner fin a este afán de conservar el pasado y dediqué dos días de mi vida a borrar 20 años...si,veinte años de mi vida.
Ni yo pude creer lo que guardaba. Parece ser que un recuerdo se apila con otro, y al poner otro arriba y dentro una caja, desaparece, hasta que los volvemos a abrir. Como los paisajes y lugares que conservan los recuerdos, hasta que volvemos a ir, y los revivimos como si el tiempo no hubiese pasado. Como el CD que está abajo de la pila y nunca lo escuchamos, porque siempre escuchamos el de arriba, hasta que compramos uno nuevo que lo suplanta.
En mi afán de no tirar todo, le saqué fotos a algunas cosas(trabajos de la facultad por ejemplo, que no podían seguir ahí en el papel)y lo demás...a la basura.
Con esto no quiero decir que el pasado es basura, sino que a veces es difícil seguir caminando con él a cuestas, mudanza tras mudanza, cargando cajas y bolsas.
Siempre tuve una visión de cinéfilo, siempre imaginé cada parte de mi vida como una escena de una película...pero la parte increíble iba a llegar en el momento que bajé las 12 bolsas de consorcio al container de la calle. Después de un rato, dos chicos sacaron las bolsas y las abrieron, desparramando todo en la calle, eligiendo lo que les servía, riéndose de algunas cosas, separando lo que se iban a quedar, lo que iban a vender, y cosas que se lanzaron entre ellos. Minutos después, se largó la tormenta de viento que estaba dando vueltas y empezó a volar por el aire mi pasado...todos los papeles, todas las cartas, todos los recuerdos flotando en el aire.
Quizás estos chicos salvaron a mi pasado de convertirse en basura, sacándolo del container antes de que llegara el camión compactador?
Saben que una persona produce en el año 584 kilos de basura?
Cuanto pesará el pasado?
Piensan que es necesario convertir en objeto palpable nuestros recuerdos? No nos basta con guardar todo en el rígido de la memoria? O es que además necesitamos un papel a modo de fichero el cual lleve la contabilidad de los recuerdos que guardamos?
Esta mañana cuando caminé hacia mi trabajo, encontré a lo largo de dos cuadras, mi pasado diseminado en el barrio, compartido con la gente, lavado por la lluvia.
Será este el famoso borrón y cuenta nueva?
Los lugares, los olores, las canciones, todo es un disparador de recuerdos, y quizás la mejor forma de guardarlos sin ocupar lugar.